¿Qué pasó con la interpretación de las grasas trans?

La Sala Especializada en Defensa de la Competencia (SEDC) precisó que una empresa no comete una infracción de publicidad engañosa cuando, habiendo hecho referencia en cualquier parte de la etiqueta de su producto a “cero grasas trans”, el producto no supera el límite de 0.5 gramos de esa sustancia. De esta manera, la SEDC aplicó una norma internacional emitida por la Federal Drug Administration de Estados Unidos (FDA), ante la carencia de una norma nacional similar, explicó Eliana Lesem,socia del Estudio Muñiz.

Así, con esta decisión el Indecopi varía un criterio anterior según el cual se incurría en publicidad engañosa si no se anunciaba en la etiqueta de manera exacta la cantidad de grasas trans del producto, por lo cual se multó a muchas empresas. Ahora, el nuevo criterio en publicidad indica que no se puede exigir más que lo que se regula internacionalmente, pues la guía nutricional de la FDA contempla la posibilidad de grasas trans, en cualquier tipo de alimentos, naturales o animales, pero hasta el límite señalado.

Contradicción
Sin embargo, Lesem detalló, que el Indecopi de otro lado, mantiene un criterio opuesto cuando se trata del consumidor. Así, la Sala Especializada de Protección al Consumidor (SEPC) sanciona a las empresas por no colocar el contenido exacto de grasas trans en el rotulado del producto, es decir, en las tablas nutricionales que se ubican por lo usual en la contracara del producto. Esta sala en reiterados pro-nunciamientos señaló que las empresas están obligadas a identificar la cantidad exacta de grasas trans y su porcentaje, contradiciendo la normativa de la FDA. De esta manera, criticó Lesem, existe una dualidad de criterios en el Indecopi, en publicidad de un lado, y para protección del consumidor por otro.

Costos y beneficios
Sugirió que el Indecopi debería tener una instancia (Sala Plena) para unificar criterios, y así no perjudicar la industria de productos alimenticios, en general. Mantener un criterio divergente, agregó, puede significar para muchas empresas el tener que cambiar de empaques, etiquetas constantemente, con el consecuente traslado de dichos costos al precio al consumidor. De otro lado, dijo Lesem, al estar alineados a las normas internacionales, no se pondrán barreras al mercado, pues muchos productos son importados. Otros expertos opinan que las reglas de la FDA sobre rotulados pueden servir como precedente en otros casos.

GFS - Global Food Safety. Octubre 2015